lunes, 26 de enero de 2009

Boddis en la nevera


Hace un poco más de diez años que no sabía de un viejo amigo, salvo alguna llamada y algún correo escaso, cruzado en este tiempo.

Ayer, gracias a Facebook, me lo encontré de nuevo en esta sala virtual que es Internet, y me acordé de la cantidad de cervezas, de café y de pasta que hemos tomado juntos en mi apartamento de Atlanta. Pero lo que más he echado de menos de él, no ha sido esa relación de fraternidad viril que dos hombres jóvenes y solteros pueden establecer en sus correrías por una ciudad un poco alocada en aquella época, hablo de la legislatura de Clinton, las Olimpiadas y la euforia colectiva que estaba instalada.

Mi amigo, arquitecto de formación y artista de corazón, estaba cual crisálida en una transformación interior que le era necesaria. Una transformación que le ha convertido en el artista que es hoy en día.

Si algo tuvo aquella transformación es que, me ayudó a mantenerme centrado en una oportunidad única para perderme, y no porque actuase a modo de Pepito Grillo, aconsejándome en lo que es bueno o malo, sino tan solo con su ejemplo. Un ejemplo de trabajador incansable que hacía más de un turno todos los días para salir adelante en un país como es EEUU, en el que si tienes todo de cara, es muy bueno para vivir, pero que no te permite el más mínimo desliz, bajo riesgo de acabar en el fondo del avismo.

Ese ejemplo de madurez, y fortaleza me ayudó a valorar una amistad que a veces echo de menos, como echo de menos aquellas "Boddis" que siempre había en la nevera, o aunque parezca mentira aquella cafetera de los chinos que tenía trucada para hacer un café que se pareciese al que se tomaba en España.

Me alegro de haberle encontrado.

miércoles, 21 de enero de 2009

¿Lápiz o liturgia?

Llevaba ayer todo el día con la necesidad de escribir algo sobre mi nuevo portaminas de 2mm (un Faber-Castell TK9500) y el placer que me supone el escribir con lápiz, cuando me sorprendió la ceremonia de toma de juramento al flamante Presidente de los EEUU.

Uno de los comentaristas hablaba de la liturgia del juramento, y de como se hacía en la escalinata del Capitolio para demostrar públicamente (todo el mundo puede verlo) que el Presidente se somete al gobierno del pueblo.

Pensé entonces en como lo hacemos aquí, en como es el Congreso el que vota al candidato y le otorga la Presidencia en nombre del Pueblo Español (que es el que nombra a los diputados). Pero luego me dio por pensar en que simboliza el que el Presidente de Gobierno jure ante el Rey su cargo. ¿No debería hacerlo en el Congreso?

Al fin y al cabo, la Monarquía no tiene poder alguno en este país, y el poder,si no han cambiado la Constitución últimamente, reside en el pueblo .

Deberíamos plantearnos como ciudadanos un poco más estas liturgias y lo que significan, de ese modo valoraríamos más cosas tan simples como introducir un sobre con una papeleta en una urna, o el modo en el que los poderes son ejercidos en el Estado. Sólo pido eso.

lunes, 19 de enero de 2009

¿Por qué somos del Atleti?

El sábado estuve viendo el partido de la Heineken Cup entre los London Wasps y el Leinster, en el que ganó mi equipo (los Wasps) y nos colocamos los segundos del "pool 2". El domingo pude ver un buen partido entre el Gloucester y los Cardiff Blues (con victoria final de estos gracias a un ensayo en el minuto 75). La cosa no iba mal.

Si bien el futbol no es mi deporte preferido, lo es el rugby, uno no puede dejar de ver ciertos partidos, y ayer jugaba mi Atletico de Madrid contra el Almería.

Me hice seguidor atletico cuando tenía 12 años y fuí por primera vez al Calderón. Antes, creo recordar que era del Barça, del Barça de Quini y de Cruiff. Pero claro, el Calderón es mucho Calderón, y cual iluminado por la Verdad, comprendí que aquel era el equipo. Aquel era mi equipo, estaba en casa.

Desde entonces he sido, y soy del Atleti, como fe, como seña de identidad, no necesito ir al Calderón para reafirmarme en mi fe.

He procurado no influir en mi hijo sobre sus preferencias futboleras, y si bien tuvo unas semanas madridistas que ya remitieron, ahora es seguidor de todos los equipos que tienen un Adrián en sus filas, y... del Atleti. No lo hace por mi, lo hace porque el Atleti tiene algo.

Entonces es cuando viene el partido de ayer en el que, reconociendo que no tengo ni idea de futbol, uno ve lo incapaz que se puede ser en el campo, lo inutil del esfuerzo en el cesped, recuerda lo que es un deporte de equipo como el rugby, y los dos buenos partidos del fin de semana y se pregunta: ¿por qué somos del Atleti? ¿Por qué este sinvivir?

Razón de fe.

PD - El otro equipo de futbol del que soy seguidor, el Strongest de La Paz, perdió frente al sempiterno rival, el Bolivar.

PD2 - Sigue pendiente otro café, que quedaron cosas en el aire.

martes, 13 de enero de 2009

Una prueba del 9

Hace tiempo, antes de las últimas elecciones generales, escuché en la radio a un politólogo y sociólogo que comentaba un sencillo sistema para saber si lo que opinábamos estaba influenciado por nuestras preferencias raciales, religiosas, políticas, etc; o si por el contrario, era parte de nuestra "base moral", o esas reglas con las que nos movemos en la vida.

El procedimiento es muy sencillo: intercambiamos los actores en la frase y comprobamos si seguimos opinando igual sobre el hecho. Si opinamos de la misma manera, estamos frente a lo que realmente creemos, y si hemos variado en la opinión o juicio, estamos frente a un hecho en el que nuestra preferencia nos hace variar el juicio. El óptimo es que no variemos y por lo tanto seríamos "hombres justos".

Pondré algún ejemplo para ilustrar el concepto: "Los ateos colocan propaganda en los autobuses de Barcelona". Podemos estar a favor o en contra, pero para ver si realmente opinamos de esa manera respecto de la publicidad de opciones religiosas, debemos evaluar lo que pensamos de la frase "Los católicos/musulmanes/judíos colocan propaganda en los autobuses de Barcelona". Si las respuestas coinciden, bien; si son diferentes, es un buen punto de partida para pensar en porqué nos parece distinto si lo hacen unos u otros.

Otro ejemplo: "El alcalde de "ponga aquí la ciudad", del "ponga aquí el partido", es sospechoso de tráfico de influencias". En este caso cambie la ciudad por otra y cambie el partido por otro y observe que opina al respecto. Si no hay variación, eso es lo que opinamos sobre el tráfico de influencias, si cambia...

No insisto en lo expuesto. Sólo quería comentar esta simple herramienta pues me parece útil tenerla en un momento en el que cada vez tenemos menos información y más opinión en la prensa.

PD - Una pista para emplear el método es en aquellas frases en las que empleamos términos como "negro", "moro", "maricón", "tortillera", "rojo", "facha", etc. También vale para cuando ponemos el "de mier..." tras el calificador. ¡Probadlo!

domingo, 11 de enero de 2009

Abusar de un discapacitado

Ayer estaba en otras cosas cuando escuché la noticia: dos vigilantes del tranvía de Barcelona agreden a un discapacitado... porque no les entregó el abono transporte cuando se lo solicitaron.

Primera reacción: No me lo creo. Se supone que el personal que ejerce de vigilante ha de tener cierta formación en psicología, así como saber como emplear la persuasión antes que la porra.

Segunda reacción: Como Tomás necesito ver para creer, y ciertamente se puede ver a dos personas con uniforme de seguridad qye están placando a un muchacho que parece tener Sindrome de Down.

Cualquiera que no sea demasiado ignorante sabe que si dos "armarios" te abordan (me imagino que no con modos exquisitos) es fácil mostrar una reacción defensiva. Si además esa persona tiene reducidas sus capacidades y se comporta como un niño en algunos casos, es mayor aún la responsabilidad de los vigilantes en que la situación no escale.

No pretendo exculpar al usuario de entregar su título de transporte si se lo requieren, sólo indicar que visto lo visto, es necesario que se limpie de "matones" a esos colectivos que velan por nuestra seguridad, y que no están integrados por elementos como parecidos a los de la banda de Alex (el de la Naranja Mecánica). Felicito al cámara que grabó la agresión, dado que el muchacho la necesitará (¿quién cree a un "sub..."?)

Lo dicho, alguien tiene que hacer algo.