Cuando hace diez años compré mi actual coche, busqué aseguradoras y obtuve un buen precio en Línea Directa.
Su enfoque novedoso de acceso a Internet me permitía realizar por teléfono y la web muchas de las operaciones que podría necesitar sin tener que someterme a un interminable conjunto de paseos entre oficinas.
Han pasado diez años, y la novedad ya no lo es. Todas las aseguradores me ofrecen un portal al que acceder, habiéndose alcanzado una madurez en el mercado a este respecto.
¿Qué he de considerar ahora? Lo mismo de siempre: la calidad del servicio.
Tras diez años, voy a reducir las coberturas de mi seguro de modo que quede en “daños a terceros y lunas”. Cualquier otra cosa sería tirar el dinero.
Comencemos entonces:
I – Intentando hacerlo por la Web
Es un intento inútil. No hay forma de poder cambiar las cláusulas del seguro desde la web. Puedes cambiar tus datos de contacto, o alguna otra cosa menor, pero no las coberturas.
Busco el hacer un nuevo seguro con las nuevas coberturas… Mi coche no aparece.
II – Empleando el sistema de rellamada de Línea Directa Aseguradora
¡Oh! ¡Cómo no me he dado cuenta! La pantalla emergente me indica que ellos me pueden llamar para que a mi no me cueste la comunicación.
Con espíritu alegre y remozado me dispongo a introducir los datos de mi teléfono y la banda horaria en la que quiero que me llamen. Como además me parece bueno, les pongo mi número de móvil para que me localicen dónde quiera que esté.
Lo malo es que 24h más tarde seguimos sin recibir llamada alguna. Puedo confirmar que mi teléfono funciona y que no he perdido llamadas, por lo que lo de la rellamada es el segundo fiasco en un servicio que se debe basar en LA CONFIANZA.
III – Llamando por teléfono
Bueno, al menos la llamada me ha salido gratis, por tener tarifa plana, y la vista ágil. Encontré un teléfono que no es un 902 al que llamar a Atención al Cliente, y marqué…
La primera locución pregunta “si lo que pretende es cancelar la póliza… para cualquier otra operativa espere”. ¿¡Qué!? ¿¡Cancelar la póliza!?
Si alguien te pone en el IVR esta locución, es que les llaman mucho para esto.
Al final hablé con una amable señora que ha sido diligente y me ha asistido correctamente en los cambios que quería. Sólo he tardado quince minutos en el proceso telefónico, por lo que me queda claro que no es que Línea Directa no sepa como hacer las cosas, es que sencillamente le importa muy poco lo que puedan opinar los usuarios de Internet. Por ahora…
Sed Felices

